Atencion que a hora llega lo mejor de todo, esperemos que le encuentren, mirar lo que publica el dirario LA RAZON:
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Sólo uno de la veintena de detenidos por los distubios en Pozuelo tiene más de 20 años
Los vándalos de Pozuelo robaron la pistola a un policía al que dejaron inconsciente
[align=justify]Los agentes declaran que los jóvenes «eran muy violentos y que se resistían a las detenciones»
Muy violentos y sin piedad. Así se comportaron los jóvenes detenidos por los disturbios de Pozuelo. La declaración de los agentes que practicaron los arrestos es demoledora. Golpes, patadas y resistencia muy fuerte a la detención. Este es el relato que los agentes hicieron en comisaría de esa noche.
- 00:50
–Las primeras reyertas. Los agentes intervienen en «numerosos conatos de reyertas protagonizadas por jóvenes con evidentes signos de embriaguez que se encontraban en el recinto ferial», sito la calle Camino de las Huertas. Consiguen evitar que se lesionen entre ellos.
- 02:15
–Con los ánimos ya revueltos un joven llamado Jaime pide a los agentes de la unidad Puma 112 de la Unidad de Intervención Policial (UIP) que ayuden a su amigo Enrique. Al parecer, el lanzamiento de una botella de vidrio le ha provocado heridas sangrantes en la cabeza. Los antidisturbios avisan a los servicios médicos.
«Durante la asistencia al herido, y sin ningún tipo de motivo anterior,» los jóvenes les empiezan a lanzar botellas y piedras que impactan y destrozan el coche policial. Ante esta circunstancia, y con la ayuda de la Policía Municipal, piden a la muchedumbre por megafonía que cese su actitud. «A lo que hacen caso omiso». Hacen salvas al aire y se ven obligados a lanzar pelotas de goma con idéntico resultado.
Por eso, solicitan refuerzos a la sala 091 y hasta su llegada «se mantienen en posición de seguridad, cubriéndose con los escudos y los vehículos policiales». En ese momento, reciben una llamada del jefe de la policía municipal que solicita su presencia en la calle Islas Canarias ya que, un grupo de agentes uniformados estaban siendo agredidos de la misma forma que ellos.
- 03:00
–Unos agentes intentan acceder al recinto ferial. Uno de ellos comienza a perseguir a un individuo que le había arrojado una botella de vidrio, impactándole en el escudo de protección. Le persigue, y al intentar reducirle, recibe un golpe por detrás que le deja inconsciente. Cuando vuelve en sí, se percata de que su arma reglamentaria no está en su cartuchera. La busca en las inmediaciones, pero no la encuentra.
- 03:30
–Llegan los primeros refuerzos a la zona cero. Ha pasado más de una hora y no se han movido de la posición de seguridad. Llega el equipo Puma 113 y «se disuelve a la masa en varios grupúsculos que se distribuyen por las calles adyacentes al recinto ferial». Vuelven a pedir refuerzos a la sala 091. Llegan Centauros y dos subgrupos de la UIP.
Los jóvenes comienzan a formar barricadas con la quema de contenedores para evitar el paso de vehículos policiales y privados. Los bomberos tienen que actuar por la llamada de agentes y vecinos para apagar los incendios en contenedores y coches, algunos de ellos aparcados cerca de viviendas habitadas creando la consiguiente alarma social».
«Cada vez que un coche policial pasaba cerca de estos grupos sufrían el lanzamiento de todo tipo de objetos con el consiguiente peligro para la integridad de los policías». «La masa, compuesta por varios cientos de personas, destroza el mobiliario urbano, quemando señales y rompiendo marquesinas de autobús y de comercios y agrediendo a viandantes». Tiraban con fuerza al suelo escombros de los contenedores para que los trozos sirvieran como armas arrojadizas.
- 04:30
–El jefe de la comisaría pide el apoyo de varios grupos para que intenten repeler el intento de ataque a las dependencias policiales. Los jóvenes intentan saltar el muro perimetral y lanzan todo tipo de objetos que impactan en el cuerpo de los agentes que intentan reducirles. La resistencia lleva a utilizar pelotas de goma y detonaciones sin proyectil.
Ante la resistencia policial los jóvenes optan por correr por el Camino de las Huertas a la vez que hacen barricadas en medio de la carretera, a los dos lados de la comisaría. También montan bloqueos quemando contenedores en el párking exterior del polideportivo «El Torreón». De nuevo, lanzan a los agentes todo tipo de objetos.
- 06:47
–Los agentes dan por controlados los disturbios.
Hasta aquí, el relato de lo ocurrido grosso modo. Las detenciones de los vándalos, según las diligencias policiales, fueron igual de violentas. De hecho, tanto varios agentes como arrestados tuvieron que ser atendidos y trasladados al Hospital Puerta de Hierro.
Todos los detenidos fueron pillados «in fraganti» e intentaron darse a a la fuga. Los delitos son variados. Uno de ellos, lanzó varias botellas y adoquines contra los policías en repetidas ocasiones. Otros se enfrentaron a los agentes incluso cuerpo a cuerpo, propinaron patadas y golpes. No parecían tener ningún tipo de temor ni miedo a los agentes.[/align]
La verdad es que el compañero para mi la cago, 1º porque si es cierto como dice la noticia que era la UIP rompio las normas de seguridad, que supongo que son las mismas que en la GC para el GRS y es que nunca te debes de quedar solo ante una carga,2º Espero que se encuentre y se le impute al autor del robo la tenencia ilicita de armas y la robo con violencia.
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Libertad vigilada para los menores detenidos en Pozuelo
[align=justify]El juez ha dictado hoy libertad vigilada para los siete menores arrestados el pasado sábado durante los disturbios de Pozuelo. Esta medida se une a la libertad con cargos genéricos que la juez de instrucción del número 1 de la misma localidad dictó el pasado lunes contra los otros trece arrestados mayores de edad.
En las diligencias policiales, a las que ha tenido acceso este periódico, los agentes describen en qué circunstancias y cómo se produjeron los arrestos de alguno de estos menores.
Así, explican que sobre las cuatro y media de la mañana, “son abordados por varias decenas de personas, las cuales les colocan barricadas formadas por contenedores de basura ardiendo, impidiendo el paso del vehículo policial, procediendo al lanzamiento contra los policías de piedras y botellas, ocasionando diversos daños, momento en el cual, un agente divisa a un varón con el rostro tapado con una prenda tipo sudadera que se aproxima a la patrulla y lanza una piedra que impacta en el mismo, para a continuación lanzar una botella al parabrisas delantero ocacionando diversos daños, como rotura de la rejilla de protección del parabrisas y abolladuras en la puerta del copiloto. Se procede a darle el alto a dicha persona, procediendo la misma a darse a la fuga a la carrera, lanzando previamente otra botella contra los policías, consiguiendo estos esquivar la misma, siendo alcanzado a los pocos metros sin perderle en ningún momento de vista por los dos agentes, momento en el cual, el menor, la emprende a golpes con los policías para evitar su detención, cayendo todos al suelo.
El resto de las detenciones de menores son más o menos parecidas.[/align]
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«¿Mi hijo en comisaría? Si está durmiendo en su cama»
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Todo vale con tal de salir de fiesta. Si luego la velada se desmanda y se convierte en una batalla campal, la cosa ya cambia bastante. Claro que si en mitad de esa refriega uno no duda en lanzar piedras, botellas y adoquines contra la policía, puede acabar en dependencias policiales, aunque uno haya cumplido todavía los 18 años.
Eso es lo que ocurrió a uno de los siete menores detenidos en la madrugada del sábado por los disturbios de Pozuelo. El joven no debió de comunicar a sus progenitores su ubicación exacta esa noche. Vamos, no parece que les dijese ni siquiera que tenía intención de salir de marcha.
Por eso, cuando los agentes de la comisaría de Pozuelo le identificaron y consiguieron el teléfono de su casa, al otro lado de la línea se dio una circunstancia, cuanto menos, llamativa.
El padre descolgó, y cuando le dijeron que su hijo menor de edad se encontraba en dependencias policiales en calidad de detenido por unos incidentes violentos, no dio crédito. «¿Mi hijo en comisaría? Es imposible si está durmiendo», contestó.
El más violento de los detenidos
Cuando a Antonio le pidieron los policías que se identificase dijo que se llamaba Mario García Serrano. Se confirmaba así el carácter irreverente de este joven de Las Rozas. No sólo no facilitó su verdadero nombre sino que sus formas antes y después de su detención delataron su mala educación. A Antonio se le acusa de haber lesionado a tres agentes. A uno de ellos le lanzó una pedrada al hombro. A otro, le dio una patada con tal fuerza, que le rompió los ligamentos. Y al tercero, le destrozó las muñecas. Son tres de los diez policías heridos y los dos que revistieron mayor gravedad. «No se cortó. Lanzó botellazos y pegó a policías. Ni siquiera se molestaba en esconderse», cuentan los agentes. Entró sonriendo al juzgado y, dentro, tampoco perdió la mueca. Ahora, además, se le acusa de usurpación de identidad.[/align]
FUENTE
[align=justify]Pinchar el enlace es interesante viene la foto del personaje de la ultima noticia, lo digo por si acaso alguno tiene que currar este finde en pozuelo y lo ve, para que le de saludos de los compañeros heridos

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