Leerlo merece la pena
Noticia de alcance: La Policía Local de Bilbao detiene a un individuo violento pese a las críticas de dos señoras y un perro.Esta semana ha saltado la noticia, gracias a un vídeo de esos que se llaman virales por su masiva difusión en las redes sociales, de una intervención de la policía local de Bilbao en la que es detenido el conductor de una motocicleta por motivos que luego han trascendido y que se resumen en una conducción temeraria en sentido contrario al tráfico y posteriormente por un espacio peatonal. Al ser requerido, el individuo se muestra violento y, según la versión policial, propina un golpe en la nariz a uno de los agentes, todo ello entre los forcejeos, gritos y aspavientos que son habituales en estos casos.
Viendo la reacción violenta del sujeto, los policías solicitan refuerzo inmediato y a la zona acuden varias patrullas, imagino que todas los que se hallen próximas, en apoyo de sus compañeros. Se ve en las imágenes, además, a un agente propinar cuatro bastonazos con su porra en los glúteos y muslo de la persona, que ejerce resistencia activa a la detención.El video está muy bien comentado por una señora y su vecina, expertas en técnica policial, que aparte de censoras de su perra Kira, a la que ordenan callar sin miramiento a su derecho perruno de libertad de expresión, nos van informando de lo que interesa al común de los mortales: primero que el chico no ha hecho nada, segundo, que le están dando una paliza de muerte y, tercero, que es una vergüenza que lleguen tantos coches. “Luego te roban y no van, pero cuando se avisan entre ellos de que hay camorra, van todos”. Esto es lógico, señora, la policía está deseosa, dada su naturaleza perversa, de apalizar a algún ciudadano antes de irse a tomar el café al bar de la esquina, eso lo sabe todo el mundo.
Se ve que hubieran preferido las comadres que les dieran otra paliza a los guardias, como la que recibieron en ese mismo barrio dos policías de manos de un clan gitano por poner una multa de tráfico. Ah, perdonen, que de eso no hubo video y no lo sabían o ya se les había olvidado. Bueno pues nada, sigamos que no tiene este asunto mayor importancia.
Una cosa que me llama mucho la atención es que una de las comentaristas le dice a quien parece ser su hija que observe todo atentamente para luego explicárselo bien a su hermano. La frase suena a amenaza y no he llegado a averiguar si el hermano es el Alcalde, algún tertuliano de Intereconomía o el cadí del califato de Recalde pero bueno, ya nos iremos enterando.
El partido amigo de los policías, Bildu, ese que en el vecino municipio de Sopelana, donde tiene la Alcaldía, mantiene un jefe de policía nombrado a dedo y ahora expulsado, o en trámite, por los tribunales y que nada más llegar expedientó a media plantilla, sobre todo a los sindicalistas, el partido, digo, que hace gala de una intachable tradición democrática en este país, arremete en el Pleno contra la acción policial manifestando que es una vergüenza. Yo estoy de acuerdo, la verdad, aunque por razones distintas.
Para empezar, es una vergüenza que a un tipo que pone en juego la vida de los demás circulando de la manera que lo hace e intenta zafarse después de las consecuencias de su conducta, le saquen la cara algunos vecinos en lugar de apoyar a su policía, esa a la que luego piden más contundencia cuando un borracho les mea en el portal. Es una vergüenza que las argumentaciones de dos personas que no tienen otra cosa que hacer que hablar de lo que ni saben ni entienden, sirvan de acusación a la labor de unos profesionales que se juegan el físico a diario entre delincuentes y vecinos $%&ª. Es vergonzoso, finalmente, que un partido político no tenga la decencia de mandar analizar el procedimiento utilizado ni los hechos antes de emitir juicios como los que ha emitido Bildu cuando hace cuatro días aplaudían, o al menos no condenaban, las muertes a tiros y a bombazos de ciudadanos en esas mismas calles.
Y ya hablando del procedimiento, de la detención y del uso de la porra, así como de la conveniencia o no de que acudan tantas o cuantas patrullas en apoyo, les diré que los cuatro bastonazos que recibe el sujeto, tienen un recorrido tan corto y están dirigidos a partes del cuerpo donde el daño es tan minúsculo que el tipo, como se ve en las imágenes, ni siquiera se inmuta. Como mucho, cabe criticar que son inútiles para frenar su conducta agresiva no, desde luego, que sean excesivos. Además, como ignora la vecina metida a reportera dicharachera, para detener a una persona violenta sin lesionarla, hacen falta abundancia de recursos con el fin de poder inmovilizarla sin golpearla, de ahí que haya varios agentes encima del detenido. No se ven patadas ni puñetazos. La detención es, desde ese punto de vista, escrupulosa y garantista con la integridad física de este. Y, finalmente, el cuestionar el número de coches que acuden a ayudar a sus compañeros y asegurar la zona, o decir aquello de que luego cuando les llamas no aparecen nunca, sencillamente, no merece ni comentario.
Yo, a la vista de todo esto, no llego a comprender cómo todavía hay funcionarios que, en vez de mirar para otro lado y cobrar a fin de mes, se dedican a intentar hacer su trabajo a riesgo de su integridad. Pero en fin, son cosas que le dan a uno por pensar en su ignorancia. Lo correcto debe ser lo otro, dar pábulo al alcahueteo, hablar sin saber, y decir que la policía es enemiga del pueblo. La materia policial es como el fútbol, todo el mundo entiende, con la diferencia de que aquí nunca echan al entrenador cuando las cosas van mal ya que el entrenador suele ser puesto por los que mandan y muchas veces no precisamente por sus capacidades profesionales.
En fin, ha tenido suerte esa señora de que el tipo ese de la moto no la atropellara a ella, ni a su hija, ni a la perrita Kira. Al final, todos los tontos tienen suerte.
Enlace:
https://seguridadpublicaeuskadi.wordpre ... -un-perro/Saludos